Mares.

Mil mares pasan frente a mí,
queriéndome seducir,
rozándome con sus aguas,
empapando mi deseo
y descorazonando mi pecho
cuando al fin cedo a sus juguetonas olas...

¿Es que acaso no me puedo disolver?
vengan del sur o del norte
nunca me disuelvo
y cuando en uno por fin comienzo
las corrientes cambian
y de nuevo en medio quedo,
ni afuera ni adentro,
parte agua, parte viento...